miércoles, 29 de junio de 2016

UN REGALO DE MIERDA por Fátima Ricón Silva













UN REGALO DE MIERDA


Hay personas que se merecen que le manden a la mierda
como si fuera lo mejor que les ha pasado.
Eso jode y mucho, 
porque que te envíen a tan ilustre lugar
es un regalo de mierda
o mejor una mierda de regalo.

©Fátima Ricón Silva

lunes, 27 de junio de 2016

ARREPENTIMIENTO por Fátima Ricón Silva





 ARREPENTIMIENTO




UN BESO QUE CALLÉ,
UN ABRAZO QUE OCULTÉ,
UN DESEO QUE REPRIMÍ,
Y UN ARREPENTIMIENTO POR:
NO GRITAR MIS BESOS,
NO HACER BRILLAR MIS ABRAZOS,
NO CUMPLIR MIS DESEOS.

©Fátima Ricón Silva

SENTIR por Fátima Ricón Silva






Lo que ves es lo que crees ver cuando lo sientes. 
Lo que sientes es porque lo ves aunque seas ciego. 
Sentir.

©Fátima Ricón Silva

jueves, 23 de junio de 2016

FINAL FELIZ por Fátima Ricón Silva


FINAL FELIZ

Era como un salto al vacío, sin meditar, sin condicionamientos.
El concepto fingido no iba conmigo y no necesitaba permiso para hacer lo que me viniese en gana.

Esperaba en mi habitación, silenciosa, cálida, anhelante de recogerme entre mis lienzos, a oscuras. Fiel, leal y devota a mí misma.
Prefería recibirle desnuda, perfumada, con la penumbra escondida entre los resquicios de mis esquinas. 
Y no le fallaba nunca. Día tras día, noche tras noche.

El combustible que necesitaba para llegar a un final feliz, la combustión inteligente entre mi cuerpo y mi alma, entre mi nido y mi ser, entre crujidos libidinosos y retozos lentos y mimosos; unas veces suave, otras a sacudidas fuertes, insomne o aletargada, furiosa por acabar en sus garras agotada.
Y me arrojaba como una hoja que se vence en el ocaso otoñal sobre sus fauces placenteras, alerta, con un sosiego encendido, encontrando una calma inventada.

El sonido de un tren volando a mi lado.

Y, de este modo, llegaba, día tras día, noche tras noche, el final feliz en la mullida superficie de mi cama, a mi modo.

©Fátima Ricón Silva


miércoles, 22 de junio de 2016

¿Y SI TOMAMOS UN CAFÉ? por Fátima Ricón Silva




¿Y SI TOMAMOS UN CAFÉ?

¿Y si tomamos un café que nos llene los ojos de luz?
Al amanecer, con legañas en los ojos, despeinados.
A media mañana, desnudos, humeantes, calientes.
Después de comer o antes, ahítos de miradas, henchidos de placer.
Por la tarde, merendándonos a besos promiscuos y traviesos.
Al anochecer, ardiente y azucarado, oscuro y azulado.
Amargo y placentero.
Con besos.
Con risas.
Con guiños y caricias.
¡Qué nos suba la tensión y nos catapulte al paraíso!

¿Y si tomamos un café?

©Fátima Ricón Silva

jueves, 16 de junio de 2016

LA ESTACIÓN DE LA VIDA por Fátima Ricón Silva



ESTOY MUY CONTENTA, NUEVAMENTE DIVERSIDAD  LITERARIA ME HA SELECCIONADO PARA PUBLICAR UN MICRORRELATO MÍO EN UNA ANTOLOGÍA.



Felicidades amig@ literari@,


Su obra ha sido elegida en el III Concurso de Microrrelatos  “La primavera...la sangre altera" y formará parte de la antología que llevará el mismo nombre. 



LA ESTACIÓN DE LA VIDA

Tenía prisa por cumplir cincuenta primaveras para alardear que todavía tenia cuarenta y nueve veranos, cuarenta y nueve otoños y cuarenta y nueve inviernos. Buscaría los cincuenta veranos, otoños e inviernos entre la gente que transitaba por los andenes de las estaciones del tiempo y de la vida. 

©Fátima Ricón Silva

martes, 14 de junio de 2016

BREVE HISTORIA DE AMOR por Fátima Ricón Silva













BREVE HISTORIA DE AMOR


Despellejaste tu piel para curarla con destellos de tu historia,
con las coordenadas y las direcciones de tus experiencias,
plasmando un mosaico para mostrarme tu camino.

Supe que la impresión en tu piel sería la lectura de mi vida
por la cual volaría valiente para ayudar a componer los sueños,
sueños que irán y vendrán, mutantes y sorprendentes,
pero nuestros.

Yo escribiré en ti, tú escribirás en mí,
y unidos,
redactaremos el cuento más bello,
con letra temblorosa y faltas de ortografía,
conjugando los verbos en segunda y primera persona,
tú y yo; yo y tú.

Y tu piel invadida por nuestras experiencias,
será un plano a través del cual otros seguirán nuestros pasos,
pero construyendo los suyos propios,
dibujando sus exclusivos mapas en los que perderse.

©Fátima Ricón Silva